Michal describe en cuatro idiomas diferentes los paises donde ha vivido, intentando dar respuesta a una pregunta bien sencilla: ¿de dónde soy? para ello el film discurre por dos temáticas fundamentales: la construccion de la memoria y de la identidad. Michal no es un visitante, no es un nómada, el es un habitante con un fuerte compromiso con el lugar en que vive. Es a través de este compromiso, que el construye el relato de su memoria, un relato que lo lleva a reencontrarse con las patatas 2 países después, que transforma aquellos viejos versos polacos en el hiphop alemán de mediados de los 90 y que hasta un color favorito le busca. Michal nos hace viajar a través de su memoria sólo para luego desmontarnos la importancia del relato ( de la memoria) explicándonos que son los momentos que quedan entre medias, lo cotidiano, las cosas sin importancia, las q efectivamente vinculan su identidad con el de donde es.